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miércoles, 25 de noviembre de 2015

BUEN ROLLO

Hay buen rollo en Can Barça. Todo son sonrisas, cachondeo y felicidad. Cuatro al Madrid y seis a la Roma, y con un juego sublime que ha vuelto a enamorar a Europa. Messi se recupera de su lesión, el tridente marca, Iniesta vuelve a ser un chaval, con alopecia, pero un chaval, Sergi Roberto ha cogido más confianza que la que tiene Ter Stegen en su juego de pies y seguro que el pobre Munir, que no marca ni al arco iris, se habrá encontrado 20€ en el bolsillo de alguna chaqueta antigua. Joder, que suerte y qué bien va todo en Barcelona, ¿no?
Pues sí, para que negarlo. "Momento dulce", que dice Luis Enrique. Su actitud es la correcta y no la de los medios catalanes. "El halago debilita" decía el asturiano después del partido del Bernabéu, y razón no le falta. Sino que le pregunten a Carletto tras el Mundialito de Clubs. En menos de seis meses del todo a la ¿nada? Y viceversa el Barça, que en Anoeta tocaba fondo cuestionando a Luis Enroque y dejando a Messi con un pie fuera del Barça a final de temporada. ¡Ah! Y la grada gritando "Bartu dimissió", cómo no. ¿Les suena de algo esta situación? Algo les viene con Benítez, Ronaldo y Florentino, ¿no? Todo lo que sea alagos por encima de la realidad, y la creación de expectativas demasiadas altas son negativas para el equipo
Y aquí estamos los culés, poniéndonos cachondos con cada virguería de la MSN, aplaudiendo a Lucho, y con el mismo presidente, esta vez electo, en el palco. Así que calma y pies en el suelo, señores, que en menos tiempo se ha perdido más. Que porque hoy veamos en línea ascendente al equipo, no quiere decir que sea así hasta junio,quizás esta recta vista desde lejos es una curva, y en esos momentos también habrá que estar con el equipo.
Justo el año pasado escribía tras el primer Clásico (3-1 para los merengues) una entrada hablando de lo mismo, pero al revés. Con un Barça en horas bajas y un Madrid imperial que avanzaba hacia su récord de 22 victorias seguidas. Ya saben como acaba la historia. El fútbol es solo un estado de ánimo, y uno no siempre está de buen rollo, ni siempre está enfadado.

Messi, Suárez, Piqué y el buen rollo

jueves, 22 de octubre de 2015

IDEAS Y LÍDERES

El capitán debe ser el último en abandonar el barco, pero nadie nos habla de cuando tiene que subirse. Supongamos que es porque es algo lógico que el primero de abordo sea el primero, valga la redundancia, en llegar a la embarcación. Algunos que se creen más listos que nadie quieren empezar a construir la casa por el tejado y quieren que su casa sea la más alta del vecindario y como en tantos casos, en el fútbol, que acaba siendo un reflejo de la vida, esto también sucede .
Esa lógica de la que antes hablábamos queda difuminada cuando lo que hay que manejar ya no surca por los mares y sí lo hace por los terrenos de juego. Los equipos de fútbol deben tener un capitán, y no aquél que lleve el brazalete. Hablo de un líder. Hablo de un entrenador. De un buen entrenador en la medida de lo posible. Estamos hartos de ver proyectos de clubes tanto grandes como pequeños que se derrumban porque llenaron de nombres el césped pero no dedicaron suficiente tiempo a pensar quien los dirigiría.
El caso más reciente se vive en Inglaterra. El Liverpool, mítico entre míticos, se venía hundiendo poco a poco desde la marcha de Benítez, y solo remolcado por nombres como Suárez o Gerrard en momentos puntuales. Por el banquillo de Anfield pasaron Hodson, Daglish y Rodgers y podrían haber pasado tantos más sin dar con la tecla porque nunca se le puso prioridad a la búsqueda de mister antes que a la de jugadores. Se contrata a entrenadores parche y obviamente no llegan a solucionar el problema porque no encuentran, ni siquiera buscan, la raíz. Pero al fin, parece que la directiva de los reds ha abierto los ojos y ha movido tierra y aire para traer a un hombre con una idea clara sobre el futbol: Jürgen Klopp. Ahora pueden tardar en llegar los éxitos, o pueden ni llegar, pero el cambio está ahí. Es real.

Solo un concepto puede ir por delante del entrenador: el club

Otro caso que da fuerza a esta teoría está sucediendo en Londres. El Chelsea ha empezado de forma horrenda esta campaña, pero una cosa tienen clara en la capital: Mourinho no se toca. Lo saben los aficionados, lo sabe Abramovich y lo sabe él. ¿Que importa una mala racha de resultados si tienes a un hombre con carácter en el futbol como lo es él? Roman ya la fastidió una vez y pasó años buscando un sustituto a José, que solo supo encontrar en el mismo José. Mou tiene un proyecto sólido, que vale más que cualquier jugador.
Por último, el último movimiento de banquillos en la Premier ha tenido lugar en el Sunderland. Un equipo que lleva años sin un proyecto pero que ha decidido gastar posiblemente su última bala en el hombre adecuado: Big Sam. Está claro que comparado con los dos anteriores casos hablamos de diferentes niveles tanto futbolísticos como económicos, pero lo que sabemos es que Allardyce está preparado para aportar más que cualquier fichaje que pudiera o pueda llegar en invierno.

Las ideas mueven a las personas

En definitiva, el primer ladrillo que se debe colocar para crear un proyecto ganador no está en el campo sino en el banquillo, porque son las ideas las que mueven a las personas y no al contrario. Así que interésense por aquél que las tenga y no por aquellos que las deban ejecutar.

jueves, 8 de octubre de 2015

ANÁLISIS TÁCTICO: SALIDA DE PRESIÓN DEL BARCELONA

El Barcelona llega a este parón de las grandes ligas con dudas sobretodo en defensa. Errores que cuestan goles, malas decisiones y sobretodo problemas en la salida desde atrás están avasallando al club catalán. En este artículo analizaremos la causa de los problemas en la salida de presión de los azulgranas en este inicio de temporada.
Tras siete partidos de liga y dos de Champions, el Barça ha encontrado diferentes rivales que han salido a presionarle arriba. Realmente no es ninguna novedad respecto otras temporadas, pero el Athletic, primer rival en Liga ya tenía la medida a la zaga culé y usó una presión vista pocas veces antes contra el Barcelona: los de Valverde se alinearon con un solo punta (Aduriz) y linea de tres detrás de él (Sabin-Eraso-Susaeta), y en el momento que el Barça sacaba el balón desde atrás aparecía un segundo punta, en este caso Eraso, para montar una primera linea de presión de dos hombres. Aquí lo vemos.


Se puede observar la linea de dos marcada por el Athletic, que iguala fuerza con los centrales y dificulta el pase al MC, en este caso Busquets. La primera opción que jugó en este caso el Barça es la de buscar ayuda en el portero para conseguir superioridad y así poder desequilibrar este primer nivel. Esta es una opción complicada, pues no en todas las ocasiones el meta, en este caso Bravo, puede salir a ayudar en la creación. Vimos esta presión en otro partido en especial, frente al Bayer Leverkusen. Veamos la situación sin la ayuda del portero.


Se puede observar que con dos hombres presionando, los centrales no pueden desequilibrar a sus rivales solos, aparecen laterales y el MC, en este caso Rakitic, se tiene que acercar a recibir. Aun así, esta no es una buena solución, porque el pase a Ivan sigue siendo muy arriesgado: recibe de espaldas y rodeado de hasta cinco jugadores. La opción que entonces usa Luis Enrique para mejorar la fluidez desde atrás es la siguiente: incrusta al mediocentro, normalmente Busquets, entre los centrales para, primero, tener gente con mejor control y toque del balón que los centrales, y segundo, no necesitar al meta para conseguir superar en número a los rivales. Veamos esta acción en los dos encuentros.




Parece haberse encontrado una solución factible. Obviamente, con tres hombres en la zaga, los laterales tienen mucha más libertad y adelantan metros, colocando así al equipo en un 3-4-3 que varia según se ataque o se defienda. Sin embargo, esta modificación crea un desequilibrio en el centro del campo: los interiores (Iniesta-Rakitic) deben retrasar sus posiciones y colocarse a la altura del circulo central para suplir la posición de Sergio, apoyo que no siempre llega o que simplemente llega tarde, obligando al equipo a jugar pases arriesgados, que dan pie a errores y pérdidas de balón. A parte, en el caso que se coloquen, los centrocampistas reciben normalmente de espalda a la portería, y con los laterales a su misma altura, girarse y proseguir la jugada es una maniobra complicada y arriesgada que también puede comportar errores. Lo vemos en la siguiente imagen.



Se entiende claramente que al recibir un pase del central (que vuelve a ser complicado porque cada delantero queda entre la linea de pase de un central a un centrocampista), los interiores recibirán de espaldas, con la presión de los hombres de la medular rival y con dificultades para girarse o buscar un pase hacía delante. 
Visto el problema, la solución no es fácil. Es verdad que los dos partidos de los que hemos hablado el Barça los ha ganado, pero eso sí, con mucho sufrimiento (0-1,2-1). Posiblemente una de las claves para mejorar la movilidad del balón en la salida sería la aparición de Leo Messi junto a los interiores, sin posición fija, para romper los esquemas rivales, cosa que ya vimos en muchas ocasiones la temporada pasada (por ejemplo frente al Manchester City), a parte de una movilidad constante de todo el equipo, es decir, que todo el equipo acompañe el movimiento del balón desde la defensa hasta el ataque para aumentar las posibilidades de los apoyos cortos. El Barcelona tiene margen de mejora, y capacidad para mejorar. Veremos como evoluciona el equipo de aquí dos semanas.

lunes, 5 de octubre de 2015

DUDAS BAJO PALOS

En un deporte como el fútbol, dudar sale caro. Los conjuntos entrenan día a día para erradicar este fenómeno el fin de semana, y es que son muchas las ocasiones que un partido se resuelve por culpa de un error antecedido por una duda. Ahora, si lo analizamos bien, podemos llegar a afirmar que contra más cerca de nuestra portería nos encontremos, dudar tiene consecuencias más graves; por consiguiente, las dudas de un portero son las más propensas a salir caras. Pues bien, llegados a esta reflexión casi innegable, podemos afirmar que el Barça tiene un mar de dudas bajo palos, y por tanto un grave problema.
Como una casa, un equipo de fútbol se empieza por los cimientos, y es fácil reconocer en ellos a los zagueros e incluir por tanto al guardameta. Los grandes equipos suelen ser aquellos que tienes la espalda bien cubierta para a partir de allí avanzar al ataque. Un equipo que quiere aspirar a todo debe transmitir seguridad y confianza desde debajo de sus palos y a día de hoy eso no existe en la capital catalana. Parecía que Luis Enrique había dado con la tecla al combinar a Bravo y a ter Stegen para luego ir incrementando la confianza en el alemán, como claro proyecto de futuro, hasta que se hiciera dueño de la siempre difícil meta del Barça. Pero parece que Marc André ha dado un paso atrás en su rendimiento en el momento que se le ha pedido más responsabilidad.
Las dos Supercopas fueron un caos para el ex del Gladbach: nueve goles encajados en tres partidos. Se pueden estudiar las causa y demás, pero al fin y al cabo son nueve tantos, tres por encuentro. Y el inicio de temporada ha seguido el mismo patrón: en ningún encuentro ha conseguido dejar la portería a cero. Insisto que se podrían mirar con lupa cada uno de los goles, pero un dato así nunca es bueno.
La alta de Bravo ha vuelto a dejar al alemán en la banca como mínimo en Liga, ya veremos la decisión que toma Lucho frente las competiciones del KO, pero la situación es preocupante porque la afición culé sabe que el cancerbero chileno no es la solución de futuro que el club necesita.
Llegará el dia, y parece no quedar mucho tiempo, en que Bravo, de 32 años ya, deba pasar a un segundo plano, pues aunque haya cubierto su función de forma excepcional y ahora mismo sea el hombre más en forma para cubrir la portería blaugrana, no es el portero que busca el Barça; no es portero para un gran club que busca estabilidad bajo palos. Lo que no puede hacer el club catalán es dejar llegar este día sin asegurarse de que ter Stegen demuestre que está capacitado para asumir tal responsabilidad, y eso solo el tiempo lo dirá.
Una temporada más, parece que el alemán volverá a ser el hombre de las competiciones eliminatorias y deberá esperar para asumir el papel de primer portero, o como mínimo de forma absoluta, pues, tras una gran temporada, el inicio de ésta le ha dejado en un nivel más bajo, quizás insuficiente para el Barcelona. El futuro nos dirá cual es el verdadero ter Stegen: el campeón de Europa, o el de las dudas.

ter Stegen tras recibir su último gol, frente el Bayer. Un mar de dudas

lunes, 14 de septiembre de 2015

DE ROBERT A BOB

Bob Martinez ha pasado a ser un personaje conocido en nuestro país desde que, en 2009, el Wigan Athletic le diera la oportunidad de dirigir al equipo en la máxima categoría del futbol inglés y posteriormente, por llegar al banquillo de un club tan mítico como es el Everton, equipo en el que milita actualmente. Lo que mucha gente desconoce es como Robert, un chico de Balaguer que amaba y practicaba el futbol, pasó a ser llamado Bob, y con ello transformarse en historia viva del futbol inglés y en especial del Wigan, y todo esto, hecho de una forma nada convencional.
Como ya he dicho, Robert era un chaval que jugaba en el Balaguer y al cual le llegó la oportunidad de dar el salto futbolístico en 1993, cuando el Zaragoza se interesó por sus servicios. Aunque fue así, Martinez no dispuso de la confianza del técnico y jugó mayormente en el filial pudiendo debutar solo unos minutos en Primera División el 20 de junio de ese mismo año, frente al Atlético de Madrid. Cansado y frustrado por no ver futuro en el club maño, decidió volver a su antiguo club, el Balaguer y seguir jugando a un nivel mucho menos profesional.
Pero en 1995 su vida cambió. Apareció casi de la nada un tal Dave Whelan, que era conocido por ser un exjugador del Blackburn Rovers, entre otros, y que aparte, poseía una cadena de supermercados en el Reino Unido con su mismo nombre. Ese mismo año, Dave había adquirido también el Wigan Athletic, que militaba en cuarta división inglesa. El empresario volcó muchos esfuerzos en el club y se interesó mucho en el proyecto de los latics. Pues bien, en un viaje de Dave a la península, queriendo promocionar su cadena de supermercados, quiso dar un giro en la filosofía de fichajes de su recién adquirido club y apostó por llevarse a las islas británicas a tres jóvenes que habían compartido vestuario en aquel Zaragoza B: Jesús Seba, Isidro Díaz y el propio Robert. Los tres colegas aceptaron y se dispusieron a vivir aquella experiencia como una nueva aventura.

Un joven Martinez en su primer año en el Wigan
Por aquel entonces, el salto al futbol inglés para jugadores españoles era casi inaudito, pues solo Nayim, de la cantera del Barcelona y que en 1988 fue el primer español en jugar en la máxima categoría del futbol inglés en el Tottenham, se había atrevido a viajar a Inglaterra. Así pues, los tres jóvenes fueron pioneros, en la que a día de hoy ya es imparable, globalización del futbol de este país. A parte, el caso se hace más singular si pensamos el nivel tanto de los clubes como de los jugadores de los que hablamos. Un auténtico hecho insólito para aquellos tiempos. 
Martinez fue el único de los que apodaron “los Three Amigos” que triunfaron en el club, pues tanto Seba como Díaz, volvieron a su país natal dos años después. El de Balaguer se hizo un hueco en el once inicial y ayudó al equipo en su camino hacia la Premier League, objetivo que había marcado Whelan al inicio de su etapa. Se consolidó como uno de los grandes ídolos de la afición siendo nombrado mejor jugador de la historia del club en una votación realizada en 2005 a los hinchas.

Los Three Amigos con la copa que les acreditaba como campeones de la Third Division
En 2001, tras seis temporadas y un ascenso, Robert dejaría el club y se volvería un trotamundos en el Reino Unido, jugando en diferentes equipos de Inglaterra, Escocia y Gales. Disputó tres temporadas en el Swansea, salvando al club del descenso de categoría profesional e incluso llegando a ser capitán, demostrando así su carisma dentro y fuera del campo.
Bob colgaría las botas en el Chester City en 2007 para así la siguiente temporada iniciar su carrera como mánager en el banquillo del propio Swansea, equipo al que siempre estuvo eternamente agradecido. Entrenó al conjunto galés durante tres años en Premiership, consiguiendo grandes resultados. Siempre fue valorado, tanto en su época de corto jugando de mediocentro como desde el banquillo, por su buena concepción del futbol y su apuesta por el futbol combinativo.


Los primeros partidos de Bob en el Wigan
Sus grandes resultados con los cisnes de Gales despertaron interés por las islas e  hicieron que el mismo Whelan, el hombre que le trajo al Reino Unido, se interesara otra vez en él y le ofreciera un asiento en un banquillo de primera. Robert se transformaría así en el tercer entrenador español en dirigir un equipo Premier. Pero quizás para entonces ya era más Bob que Robert. Tras salvar al club durante varios años del descenso, su mayor logro llegó en 2013, al imponerse al Manchester City por 1-0 en la final de la FA Cup y así conseguir el primer título importante de la historia del club. Martinez devolvía de esta forma la confianza que un día puso sobre él Dave Whelan, y aunque por desgracia no pudo evitar el descenso del equipo cuatro días después, la afición de los latics siempre tendrá un gran recuerdo de un hombre que ha acabado siendo leyenda dentro de la institución.

Bob y Whelan con la FA Cup
Bob actualmente dirige al Everton, un mítico de la Premier, y se ha hecho un nombre en los banquillos aun su juventud, pues solo tiene 42 años. Así prosigue la historia de un hombre que migró a la cuna del futbol en busca de oportunidades y que hoy día es casi otro inglés más, aunque en su carné de identidad siga diciendo Robert.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

DE KLOPP A TUCHEL

Cuando te sientas delante de tu televisor a ver un partido difícilmente te puedes imaginar que acabarás enamorado del juego de un equipo. El 24 de Octubre de 2012 decidí ver un interesante Borussia Dortmund – Real Madrid. El Borussia, campeón de las dos últimas Bundesliga se enfrentaba al poderoso Madrid de Mourinho. Sobre el papel, como mínimo, interesante.
Los primeros recuerdos que tengo del equipo de la cuenca del Ruhr datan de 2002 cuando contaban en sus filas con dos cracks checos: el gigante Jan Koller y el actual jugador del Arsenal Thomás Rosicky, que eran los encargados de mover el equipo y de dar los últimos títulos al equipo antes de pasar por el purgatorio de estar en bancarrota y a punto de desaparecer.
Después de la tormenta viene la calma, si así podemos describir a Jürguen Klopp. Desde su llegada en 2008 al club teutón implantó su sistema de juego: directo, preciso y letal. Con jugadores de casa, fichajes de jugadores con nombres impronunciables y alguna que otra apuesta arriesgada creó un equipo campeón. Las dos Bundesliga ganadas al siempre temible Bayern son el mejor ejemplo de esto.
Pero volvamos a ese 24 de Octubre de 2012. Ese día vi la que considero una de las mejores exhibiciones de “futbol directo”, si así lo podemos llamar. Ese día descubrí por qué ese equipo había logrado esos títulos en años anteriores. Me gustaría resumirlo con una sola frase: “Aprovechamiento perfecto de los espacios”.
Juego directo, “a barraca”, buscando los espacios, las bandas. Carrileros jugando como extremos (la pareja de laterales Schmelzer-Piszczek era simplemente genial), centrales fuertes y contundentes al corte, Gündogan siendo el eje del equipo en defensa, en ataque y capaz de jugar “box to box” al puro estilo inglés, extremos con gran capacidad de desborde, el olfato goleador de Lewandoski y por último la magia de un joven Mario Götze. Sobre el papel los ingredientes de una receta prometedora. Sobre el campo un estilo de juego único: con cinco pases eran capaces de desmontar al temible equipo de Mourinho.
El resultado de ese partido: 2-1 (Lewandoski, Schmelzer / Ronaldo). Pero para los románticos, puedo asegurar que me habría enamorado igualmente del estilo de Klopp si hubiera acabado todo con un 0-3. Y fue por eso que no me perdí ningún partido más del equipo alemán en esa edición de la UCL.
Ese mismo equipo del que os hablo se plantó en la final de la Champions dejando en la cuneta al Shakhtar, Málaga (de un modo claramente épico, sino que se lo pregunten al central goleador de esa noche Felipe Santana) y al mismo Real Madrid.
Por todos es sabido la final la ganó el Bayern de Heynckes con un gol de Robben en el 89’ que le redimía de todas sus actuaciones de sus anteriores finales y partidos importantes.
Siendo el equipo de moda sufrieron en sus carnes la voracidad de los “grandes” del futbol europeo y fueron perdiendo muchos de esos cracks que les llevaron a rozar la orejona.
Esta temporada fue la última del ciclo de Klopp en Dortmund. Con un equipo lastrado por las lesiones, por las múltiples ventas y seguramente exprimido al máximo; Klopp llegó a su límite y decidió despedirse. Se acababa un ciclo ganador y de excelso juego, pero la directiva demostró una gran capacidad para encontrar un sustituto.
El nombre de Thomas Tuchel no parece a priori ilusionante para el público de fuera de Alemania. Pero este joven entrenador no solo comparte con Klopp el club donde se dio a conocer (1.FSV Mainz 05) y una trayectoria en él muy parecida. Por carácter, por estilo son entrenadores de un mismo perfil.
Llegados a este punto podemos entender que se generase ilusión entre los que llenan fin de semana tras fin de semana el Signal Iduna Park. Si a esto le sumamos las 8 victorias en 8 partidos oficiales, el balance de 30 goles a favor por 6 en contra, el liderato en la Bundesliga y el buen juego que están desarrollando; podemos comprender porque en Dortmund se vuelve a ver la luz al final del túnel.
Si me lo permiten yo seguiré esperando tranquilamente otro 24 de Octubre, porque este equipo también tiene unos buenos ingredientes en manos de un buen cocinero. ¿Llegará? Me aventuro a decir que si…
Danke Jürgen.

@joanmarcnq

domingo, 23 de agosto de 2015

GAZPACHO, UN TERREMOTO Y RONALDINHO

Aprovechando que este fin de semana regresa la Liga, repasaremos uno de los partidos de las primeras jornadas ligueras más sonado de los últimos años. Se trata de un Barça- Sevilla, el cual se vio afectado por diversos factores que lo hicieron especial.
Aquél miércoles 3 de setiembre de 2003 se enfrontaron Barcelona y Sevilla en el Camp Nou, con la peculiaridad de ser el primer partido de la historia de la Liga española en disputarse por la madrugada. Este curioso hecho sucedió a causa del no entendimiento entre los dos clubes a la hora de programar el partido. El club catalán pidió al Sevilla que avanzara su partido del fin de semana anterior a sábado para así poder disputar el choque contra los culés en martes y que entonces, los jugadores internacionales del club de la ciudad condal, que tenían compromisos con sus selecciones dos días después, pudieran estar disponibles para Rikjaard. Los andaluces se negaron y, la única forma que encontró la junta del recién electo Joan Laporta fue colocar el encuentro ese mismo miércoles, pero a las 00:05 horas, dando así los dos días de descanso reglamentario a la plantilla sevillista y permitiendo a un grupo de internacionales blaugranas poder jugar.
Obviamente, el horario decidido no parecía nada atractivo para las televisiones y menos para los que pensaban ir al campo. El conjunto blaugrana solucionó ese problema con una táctica que sería usada en otras ocasiones posteriormente: se repartieron entre los asistentes vasos de gazpacho, la típica bebida andaluza, durante el encuentro de forma gratuita. Aunque al final ninguna cadena quiso emitir el partido, la respuesta de los socios fue realmente buena y se llegó a los 80.236 espectadores.
Futbolísticamente hablando, el Barça salió con Víctor Valdés bajo palos, Puyol, Márquez, Andersson y Óscar López en la zaga, Gerard, Xavi, Quaresma, Ronaldinho, Luis Enrique y Sergio García. Y es que aun con los cambios en los horarios, seguían faltando muchos jugadores de la plantilla, sobretodo notables las bajas de los holandeses De Boer, Reiziger, Overmars o Kluivert. Por su parte, el Sevilla alineó a Notario, Daniel Alves, Javi Navarro, Pablo Alfaro, David; Martí, Casquero, Gallardo, Baptista, Reyes y Darío Silva.
El conjunto andaluz dominó fácilmente a un Barça que todavía andaba  buscando un estilo y con claras señales de falta ritmo. El gol sevillano llegaría de los pies de un joven Jose Antonio Reyes, de veinte años, que transformaría un claro penal. A partir de ahí, los culés irían a rastras de los visitantes, intentando crear juego pero sin conseguirlo, también a causa del gran número de canteranos que debutaban ese día.


Luis Enrique y Javi Navarro en plena trifulca.
Gerard y Dario Silva luchando por un balón.




















El partido se calentó rápidamente. Curiosamente Ricardo Quaresma se las vería con un joven lateral brasileño también recién llegado a la Liga como él: en cierto momento del partido el portugués le propinaría un soberbio codazo a un tal Dani (por entonces Daniel) Alves, que se lanzaría al campo quejándose fogosamente y con razón de una acción que el árbitro no amonestó. Cosas del futbol, el estadio se lanzó sobre el jugador recriminándole su teatralidad. Más tarde se crearía otra curiosa trifulca entre el actual mister culé, Luis Enrique, y los dos centrales sevillanos, Pablo Alfaro y Javi Navarro, que acabaría con todos agarrándose del cuello y mirándose con ojos rabiosos. Paradójicamente, nadie sería expulsado esa madrugada.
Era el primer partido en el Camp Nou de Ronaldinho. Se veía en cada balón que tocaba que era un jugador especial aunque, posiblemente, ningún culé de allí se imaginaria cuanto de especial sería aquel chico para el club.
El momento del partido llegó en el 58', cuando tras un ataque del Sevilla, un Victor Valdés aun con melenas y que por entonces ya había disfrutado de la confianza de su antiguo entrenador, Van Gaal, trataría de coger por sorpresa a la zaga del Sevilla y sacaría con la mano hasta la posición de Ronnie, que se encontraba en el flanco izquierdo a la altura del centro del campo y con mucho terreno por delante. Tras recibir corrió dirección a la portería de Notario, regateando con sencillos gestos a dos hombres del Sevilla, levantó la cabeza a unos 30 metros del arco y endosó un zapatazo que tenía un rumbo tele-dirigido hacía la escuadra. Disparo durísimo, con folla seca, que a parte, golpeo violentamente en el larguero y se coló dentro de la meta de Notario. Locura. El brasileño salió corriendo hacia una grada que acababa de revivir, que no se creía lo que acababa de ver. Fue el sello de presentación del Gaucho a la que posteriomente sería SU afición.


Bombazo de Ronnie.
Lo que realmente fue curioso de ese gol lo supimos más tarde. Al levantarnos el día siguiente aun con sueño por la madrugada futbolística que había acabado con 1-1, se pudo observar en los telediarios que según el Observatori Fabra de Barcelona, a la misma hora que Ronaldinho marcó, se detectó un pequeño movimiento sísmico con epicentro en el Camp Nou. Ronnie había provocado un terremoto. La felicidad de la grada se había quedado grabada en el sismógrafo. Tantos goles marcados en el Nou Camp, tantas celebraciones, tantas locuras vistas y celebradas con el estadio a rebosar, pero solo aquél brasileño de la sonrisa incansable y de los símbolos surferos hizo temblar la capital.
Ese Barça acabaría siendo campeón de Europa tres años después y de sus cenizas nacería el mejor equipo de la historia, el del sextete, el que aun nadie ha podido igualar. Quizás ese terremoto fue donde empezó todo, o allí, o en la sonrisa de Ronnie.

miércoles, 10 de junio de 2015

BARCELONA Y SU LUCHA CONTRA EL TIEMPO

El tiempo y su efecto omnipotente se llevan por delante a todo aquél que decida anclarse a un presente que mañana será pasado. El afán de alargar los momentos de júbilo para intentar hacerlos eternos solo provoca un paso más efímero de estos. Para triunfar hay que seguir las reglas que marcan las agujas del reloj, el propio calendario y ni cuando esto sucede no se asegura la victoria, pero si te da la posibilidad de ella. Y si esa posibilidad existe, ya no dependes del tiempo para alcanzar tus objetivos, y el Barcelona, los ha conseguido alcanzar.
El pasado atrapaba a la ciudad condal cuando el balón rodaba en el Camp Nou, cualquier movimiento hacia adelante era un simple paso en falso que daba la sensación de alejarse del camino estable y obligaba a recular a lo seguro. Intentar alcanzar los éxitos que un día se consiguieron usando los mismos métodos que en años pasados es una dócil estrategia que obvia el paso del tiempo y intenta hacer redundante la evolución del resto del mundo. Cualquiera que no valore en su posible ecuación tal variable tiene las de perder. Por suerte el club, el equipo, ha sabido arrancarse ese lastre que llevaba colgado en el cuello, soltarse de la estaca que le clavaba al 2009 y aceptar que aunque llegaron a ser los mejores del planeta, nunca pudieron  ni podrán derrotar a Cronos.
Puede parecer que el cambio del que se habla no ha sido de tal magnitud, pues lo que hoy vemos de azulgrana en los campos de Europa no dista tanto de lo que un día vimos. Pero no es así. La genética intrínseca de este Barça es radicalmente opuesta a la que vimos a las órdenes de Pep: la responsabilidad y la determinación que antes centrábamos en el banquillo se ha esparcido entre los jugadores dejando a Luis Enrique como un trabajador más dentro del vestuario y no como un visionario. Sin querer criticar a nadie, de verdad. Además, el centro de gravedad del terreno de juego se desplazo de la medular a la delantera, dejando como única conexión a la piedra angular que une todo lo que significa el Barça de hoy y de ayer: Leo.
El Barcelona ha vuelto al que fue su punto de partida, el triplete, pero no sin antes soltarse de lo que le aseguraba la estabilidad y dar dos pasos hacía lo incierto. Y aunque el primer paso casi les hundió en lo oscuro allá por enero, lo cierto es que Lucho fue lo suficientemente valiente para no girarse y retroceder, sino avanzar. Eso sí, él solo no lo habría conseguido, la piña hizo la fuerza. 
Así pues, los culés vuelven a estar en la cima tal como una vez estuvieron. Pero ya es bien sabido que lo difícil no es llegar, sino mantenerse, quedarse. Y eso no se consigue quedándose donde se está, eso se logra volviendo a bajar a pie por tu propia voluntad para volver a tener la ambición que un día te llevó allí, y así demostrar al propio tiempo que aceptas su reto permanente.

El Barcelona volvió a la cima

jueves, 21 de mayo de 2015

CAMBIO DE AIRES

A día de hoy, parece que lo de De Gea está hecho ya. Un secreto a voces más en el mundo del futbol. David desea volver a su ciudad, Madrid, sin importar los colores a los que vestir. Es una decisión que puedo entender, pues al final el futbol no deja de ser un trabajo para los futbolistas, y todo el mundo prefiere trabajar a dos manzanas de casa que no en unas isluchas frías y donde siempre llueve.
De Gea se fue de Madrid como una promesa y volverá, supuestamente, hecho una estrella del nivel mundial. Yo, personalmente, siempre me he rendido a sus pies. He tenido la suerte de ver muchos partidos del madrileño en Premier estos dos últimos años y estoy seguro que es el portero que más puntos ha ganado de toda la liga, aunque Van Gaal no crea eso.
En la cena de temporada del Manchester United, este fin de semana pasado, el guardameta fue otra vez premiado como mejor jugador de la temporada, por segundo año consecutivo, y un Van Gaal metido un poco en el papel de showman de la noche, le pidió indirectamente que se quedara y aceptó lo importante que es para el equipo su participación. Además de añadir que se siente orgulloso de él. Pero la cara de David y una tímida contestación echando balones fuera, lo mejor que se le da hacer, parecía ser la sentencia de su decisión. De Gea vestirá de blanco.
Pero ahora te pregunto, David: ¿estas seguro de que quieres volver a Madrid? Es verdad que es tu casa, que es tu familia, tu lugar. Pero, tal y como está el patio hoy en día, donde en cada diario deportivo se habla de jugadores cansados de la presión por parte de la prensa, de la ya vista huida tanto de Pep como de Mou  por culpa de los medios y de la presión que ejercen en este país sobre un personaje deportivo... ¿Quieres meterte en medio de este fregado? Porque encima, vienes a ocupar un lugar que en las últimas temporadas ha estado calentito: la portería del Real Madrid. Sino pregúntaselo a Diego López. Tanta gente que se marcha y que reconoce la tranquilidad con la que vive sin el agobio de los medios y tú quieres ser el salmón que nada a contracorriente y coger el puente aéreo que une las islas británicas con España en el sentido contrario, dejando atrás un club histórico como el Manchester, una afición y unos compañeros que te idolatran y te piden de rodillas que te quedes para llegar a tu ciudad, sí, pero al club rival del que procedías y meterte en el barullo de la portería blanca con Casillas ahí aun sin saber que deparará el futuro.
Está claro que quien no toma decisiones arriesgadas no gana, que en la vida de un futbolista uno no puede acomodarse y que tiene que aceptar nuevos retos. A parte de que es sabido por todos que en el Madrid tendrás más opciones de luchar por títulos, claro está. Solo espero que antes de tomar tu decisión, si es que no la tienes ya tomada, pienses no solo en los pros de volver a tu ciudad, sino también en los contras, no solo de volver, sino también de irte de Manchester.

De Gea cambiará de aires

jueves, 14 de mayo de 2015

EL DÍA EN QUE MORATA CASI EMULA A MORIENTES

Ayer Morata emuló a otro ex-jugador blanco que, como él, eliminó a su antiguo equipo de la Liga de Campeones en una de las pesadillas que suele rondar la cabeza de los merengues cuando no pueden dormir y que hasta hizo crear la llamada cláusula del miedo. Ayer Morata emuló a Fernando Morientes.
Pero pongámonos un poco en situación: corría el año 2004 y el Madrid de los galácticos, y también de un tal Queiroz, se enfrontaba en cuartos a un humilde Mónaco que estaba siendo la revelación del torneo. En las filas del equipo francés jugaba Fernando Morientes, cedido por el club blanco a causa de los pocos minutos de los que disfrutaba tras la llegada de Ronaldo a la capital española. Parecía un mero trámite para un equipo que aspiraba a ganar su décima orejona ya por entonces. Aquel Mónaco, estaba repleto de estrellas, aunque nadie lo sabía por entonces. Además de Morientes, en sus filas se encontraban jugadores como Prso, Evra (que curiosamente jugó el partido de ayer), Adebayor o el gran Ludovic Giuly. Aun así, en la ida, disputada en el Bernabéu, el conjunto blanco ganó con una comodidad relativa:4-2. El Moro marcó un gol, y la eliminatoria volaba a Francia casi sentenciada, y lo estuvo más cuando, en el partido de vuelta, Raúl marcaba en la primera parte y obligaba a los monegascos a anotar tres tantos para pasar a la siguiente ronda. Y aunque parezca increíble, lo consiguieron. Es verdad que no fue solo Morientes quien eliminó al que era aun su equipo, pues el capitán Giuly marcó dos de los tres goles, incluido el tercero, que hizo llegar a la locura al Louis II, pero el gran cabezazo de Fernando quedaría marcado en la historia como la respuesta de un jugador al club que no lo quiso valorar, tal y como quedó marcado ayer el gol de Morata. Eso sí, Morientes celebró el gol sin cortarse ni un pelo, no como Álvaro.

El Moro celebrando el tanto que ajustaba el marcador en aquél partido de 2004
Realmente hay diferencias entre los dos casos, pues el Moro era un delantero afianzado ya en el club, presente en las tres últimas Ligas de Campeones ganadas por los blancos y con protagonismo en alguna de ellas, y Morata, cuando se marchó, era un chaval joven con mucho a demostrar y que necesitaba minutos, pero el equipo no se los podía dar. Morientes, al estar solamente cedido, volvió al club en 2004, pero obviamente ya nunca fue lo mismo, pues había sido el verdugo de su propio equipo. El de Cáceres se marcharía a mitad de temporada al Liverpool. Por su parte, no sabemos si Morata va a volver, la lógica nos dice que no lo hará, pero quien sabe.
Aunque parezcan dos casos iguales, tienen sus diferencias, lo hemos visto, y personalmente creo que esta vez, Florentino no tiene la culpa de vender a una promesa, o más bien, la culpa de que el Madrid no haya llegado a la final no es de la decisión de vender a Morata. Me explico. Puedo entender la marcha de Morata el verano pasado en busca de unos minutos, pues estaba claro que el Madrid no se los podía proporcionar. Poco podía hacer Floren para satisfacer a Álvaro con la BBC por delante de él, pero el caso Morientes fue distinto, pues el chico fue remplazado por uno de los galácticos y se le restó la importancia que tenía en aquella plantilla a cambio de un jugador con más nombre. Por tanto, Morata casi emuló a Morientes, y aunque hoy pueda parecer mucho más doloroso el gol de ayer que el de 2004, la historia de Fernando se lleva la palma en la lista de ex-merengues que marcan a su propio club sin ninguna duda. Así que él sí que tenía razones para celebrar el gol.

Morata, cabizbajo, tras marcar el gol que eliminaba a su equipo 

lunes, 4 de mayo de 2015

FILIGRANAS PREMIER: JORNADA 35

“BORING, WINNER CHELSEA”
Esta jornada ha decidido ya el campeón de la Premier League de este año: el Chelsea de Mou se ha llevado el título con relativa facilidad, pero yendo de más a menos y mostrando un juego bastante rácano las últimas jornadas, pues de las últimas nueve victorias de los blues, ocho han sido por un solo gol de diferencia. Este bache se acentuó cuando el equipo quedó eliminado de la Liga de Campeones allá en marzo. Estos últimos fines de semana en los diferentes estadios que ha pisado Mourinho se ha oído el cántico de “Boring, boring Chelsea” y aunque razón no les falta, hay que decir que al final, los que más disfrutarán de esta Premier serán los hinchas blues y no los demás.

HISTÓRICO UNITED
El Manchester United, en su tercera derrota consecutiva, ha superado un curioso récord: ha sido el equipo que ha perdido un partido obteniendo la mayor posesión desde que se registran datos, exactamente con el 80%. Es verdad que el West Brom no hizo méritos para ganar, pero probablemente los diablos deberían hacerse mirar este dato, pues ya les ha sucedido en algún partido más. Luego, se quejan de perder contra un Chelsea que solo consigue el 29% de posesión. Quizás el problema lo tengan ellos cuando tienen el balón.

“RODGERS OUT, RAFA IN”
Esa frase fue la que sobrevoló Anfield llevada por una avioneta el sábado pasado. Ni la victoria acabó de satisfacer a unos aficionados reds que están hartos de ser el cuarto o quinto equipo de la liga. Cuando ganaron su último trofeo liguero, Hazard, mejor jugador de la actual campaña y campeón este año con el Chelsea, no había ni nacido. Y es que aunque Rodgers no lo esté haciendo tan mal como otros lo han hecho en los últimos años desde el banquillo de Anfield, si quieren optar a más, deben pasar por un cambio de entrenador.

UNA PLANTILLA DE PRIMERA EN SEGUNDA
Esa plantilla es la del QPR. Sin duda por nombres y por talento deberían haber trazado una buena temporada. Pero a falta de 3 jornadas se encuentran a siete puntos de la salvación. Virtualmente ya son equipo de Championship. Un equipo con nombres como Zarate, Vargas, Al Taraabt, Kranjkar y por encima de todos Charlie Austin, cuarto máximo anotador de la liga, debería haber estado como mínimo en una zona tranquila durante la mayor parte de la temporada. Pero, al equipo le afectó mucho la marcha de Redknapp a principios de febrero y no supieron rehacerse. El año que viene Londres tendrá un equipo menos en la Premier.

BENTEKE, HÉROE DE VILLANOS
El Aston Villa está completando una segunda vuelta bastante decente: los resultados le han hecho salir del descenso e incluso se han  permitido el lujo de llegar a la final de la FA Cup. Muchos dicen que ha sido gracias al saltimbanqui Sherwood y sus celebraciones en la banda, pero si miramos los números vemos la realidad: Benteke ha sido el hombre que ha marcado la diferencia. Sus 12 goles en liga llevan salvando el culo a los villanos y sobre todo a Sherwood que está recuperándose de su mal inicio de año y con ello, parece que también se aleja del descenso.

“8 IN A ROW” PARA EL NEWCASTLE
Octava derrota consecutiva para los de St. James Park. Desde febrero que no hacen más que perder. Echaron a Pardew por decisión unánime y ahora se encuentran con Carver, que no solo no mejora lo de su predecesor sino que lo empeora. Cuando ya parecía que las urracas iban a pasar una primavera tranquila, estas “8 in a row” les ha puesto a dos puntos del descenso y en plena caída libre, contrastando con otros equipos como el Villa o el Leicester, el cual le endosó un doloroso 3-0 este fin de semana. Todas las gradas, y ya no solo las de St. James, reclaman la marcha de Mike Ashley, que realmente parece ser el responsable de este viaje sin rumbo que lleva tantos años el equipo.

El Chelsea campeón, ya le da igual aburrir a quien sea.

domingo, 3 de mayo de 2015

UN DIMECRES ESPECIAL

Dimecres serà un dia important. Com qualsevol matí, Barcelona s'aixecarà amb la mateixa son que caracteritza els dimecres. Jo, personalment, aturaré el meu odiós despertador amb la mateixa força que ho vaig fer la setmana passada. Tothom, o com a mínim jo, s'aixecarà amb la mateixa mala llet el dia d'abans i posarà rumb a la dutxa per espavilar-se una mica. El que passa, és que en un moment determinat d'aquesta odissea que hi ha entre el llit i el bany, el nostre cap, encara pensant en els llençols, recordarà la raó de perquè ahir a la nit no es podia dormir; doncs avui es jugava les semifinals de la Lliga de Campions.
Els ulls se t'obren de cop, i ràpidament fas el càlcul de les hores que queden pel matx. Encara són masses, millor no pensar-hi. Però t'adones de que això és impossible, que no és un partit qualsevol. Un culé ja hauria d'estar acostumat a aquestes situacions, però aquest dimecres saps que es juga contra el Bayern d’en Guardiola. I aquesta sensació no l’ha tingut mai ningun aficionat al Barça. S’assembla a aquell tipus d’estrès que t’agafa quan t’assabentes de que coincidiràs amb la teva ex a un sopar. Saps que no hi vas allà per ella i que no farà falta més que una salutació formal, però el nerviosisme et recorre el cos sense raó aparent, esborrant del teu cap les altres preocupacions del dia.
Dimecres aniré al camp, i quan el vegi allà d’en peu com un estaquirot amb el seu estil de ‘pijo’ intel·lectual que tanta ràbia fa intentaré fer-me el fort: procuraré convencem a mi mateix de que el passat ja ha passat i de que ara tot va molt millor que abans. Que no el necessitem amb nosaltres. No sé que faré quan l’anunciïn per megafonia, però ja em tocarà acceptar que tots els records que tinc d’aquell Barça són probablement els millors que mai tindré de futbol en clau blaugrana, i per tant, se que acabaré aplaudint-lo, tal i com en realitat s’ho mereix.
Ara sí, el que s’ha d’evitar és prolongar aquesta sensació de nostàlgia. Si bé sí que ha de ser rebut amb una gran ovació en el seu retorn al Camp Nou, res d’això ha d’afectar al rendiment  de l’equip sobre el camp, i si ho fa només com a forma de repte o de superació. La nostàlgia i els records es queden abans del xiulet inicial i, en cas de que haguem guanyat, per al final del partit també.
Dimecres nit Barcelona s’aturarà per rebre al artífex del millor Barça de la historia, del millor equip del món. Dimecres el Camp Nou ovacionarà i rendirà un sentit homenatge al millor entrenador que mai ha tingut el club. Però, per casualitats d’agenda, aquell mateix dimecres el Barça es juga la classificació per una final de Lliga de Campions que s’espera antològica, i més si es contra l’etern rival (que d’això ja en parlarem més endavant), i per tant el Barça no pot agenollar-se a aplaudir al seu etern mestre, o no ho ha de fer com a mínim mentre la pilota estigui rodant.

Guardiola torna al Camp Nou

lunes, 27 de abril de 2015

SUEÑOS BIANCONEROS

Esta semana la Juventus puede proclamarse ya campeona, por cuarto año consecutivo, del Scudetto y así consolidar su dominio absoluto en la nueva era del calcio italiano. Ahora bien, ganar la liga doméstica parece no ser un reto para los juventinos; des de que se asentaran como los reyes de la Serie A, el sueño de los millones de aficionados bianconeris ha sido volver a reinar en Europa, y eso parecía alejarse a la vez que Conte lo hizo de Turín. La marcha de Antonio para dirigir a la azzurra parecía cerrar un ciclo de alegrías nacionales y tropiezos internacionales. La gran espina de Conte con las competiciones europeas fue su cruz, y su dimisión dejaba a la Juve sin su pie de apoyo.
El 1 de mayo del pasado año, el equipo turinés abandonaba la posiblidad de disputar la final de la Europa League en su propio estadio, en una competición en la que era el máximo favorito. El seco empate a cero podría haber sido la gota de colmó el vaso en el proyecto de Conte. A mediados de julio nos sorprendía su dimisión casi sin previo aviso, y la Juventus, que temía perder su hegemonía en la bella Italia, decidió dar las riendas del equipo a alguien con carácter continuista. Evito innovar para intentar sorprender en Europa entregando el mando a un entrenador ya con experiencia en la Serie A. Allegri era el escogido. Y la verdad, no levantó mucha pasión en los tifosi juventinos. A parte de haber pertenecido a un rival como el Milan, Massimiliano no había sembrado grandes temporadas en el club rossonero. Era un claro signo de decadencia para muchos. A parte, la marcha de Conte parecía ser la primera de muchas en el equipo, pues jugadores franquicia como Pogba o Vidal sonaban cada mañana en los tabloides de toda Europa como posibles refuerzos para otros clubs con más aspiraciones. La Juventus parecía empezar a oxidarse como se oxidaba todo el futbol que le rodea geográficamente.

Paul y Arturo sonaron como posibles refuerzos de media Europa en el verano pasado.
Sorprendentemente, no hubo ventas de estrellas y llegó setiembre con la plantilla casi como Conte la dejó. Ningún pilar más había caído y se habían incorporado hombres que podían cargar con responsabilidades como Evra y Morata. Y sí, aunque en Italia todo siguió igual de fácil, su trayecto europeo seguía el mismo ritmo que el del año pasado. La derrota frente al Olympiacos les dejaba sin margen de error. Salvaron la clasificación remontando in-extremis el partido de vuelta a los de Michel y llevando a cabo un "biscotto" frente al Atlético en la última jornada de la liguilla, con un triste empate a cero. Las esperanzas eran más bien escasas.
Allegri, mientras tanto, trabajaba en variar lo que fue una seña de éxito en la anterior etapa del club. Planeaba volver a la defensa de cuatro y olvidarse de los tres centrales que Conte puso como ley y que tan buenos resultados había dado. Discutido por prensa y afición, el técnico italiano fue implantando nuevas disposiciones paulatinamente.
Igual de lento que iba adaptando el equipo a un nuevo estilo, se iba cociendo el Scudetto. Ningún equipo en Italia podía parar a los de Allegri y ya desde el final de la primera vuelta se podía oler como acabaría la liga: tal como está a día de hoy. Pero la agradable sorpresa para los tifosi fue la gran eliminatoria que disputó su squadra frente el Dortmund. Superó con cierta facilidad un escollo que, aun el mal rendimiento de los de Klopp por entonces, se asemejaba un escalón demasiado alto para los italianos. Y no contentos con eso, y gracias a un afable sorteo, la Juve se ha plantado en semifinales tras eliminar al Mónaco con lo justo y necesario, jugando como un equipo italiano sabe jugar. A parte de eso, los diferentes ensamblajes que componían la plantilla empezaban a funcionar como maquinaria suiza: Tévez se ha mantenido como Cappo Canioneri casi toda la temporada y junto con la irrupción de Morata ha hecho que el ataque de la Juve haya mejorado notablemente; a parte, Allegri ahora puede jugar tanto con tres como con cuatro defensas según le convenga con el mismo rendimiento de sus hombres, se pudo ver en la eliminatoria frente al Mónaco.

Tévez y Allegri: dos piezas claves en la gran temporada juventina


¿Quien iba a decir que la Juve de Allegri superaría a la de Conte? Cuando todo eran señas de pesimismo y de retroceso a principios de temporada, a día de hoy la Juventus sueña con el triplete. Massimilliano ha sabido adaptar lo bueno de la filosofía del ahora seleccionador de Italia y juntarlo con nuevos aspectos que ha ido creando en su cabeza, de la cual antes nadie confiaba. Es verdad que son el cordero en la manada de lobos que aun sigue andando por Europa, y que con Pogba aún lesionado sus posibilidades de dar la sorpresa en el viejo continente se reducen mucho. Pero, si no pueden soñar hoy, ¿cuando lo harán? Pues aunque por ahora no se está observando, parece evidente que la dinámica en la que está entrando el futbol italiano acabara arrastrando a la Juve hacía la mediocridad y la alejará de las posiciones altas en los torneos internacionales, y al final, será inevitable que Pogba y demás acaben encontrando salida tarde o temprano. Hoy tienen la posibilidad de disputar una semifinal de Liga de Campeones, algo que no hacían des de 2003, y aunque sus armas se queden pequeñas frente a las de sus rivales, Barça, Bayern y Madrid deberán evitar relajarse frente un equipo que llega con los ojos puestos solo en la Champions y que ha hecho de la garra y la seguridad defensiva sus mejores virtudes. Un hueso duro de roer para los lobos y que a alguno se le puede atragantar.

Con el trabajo hecho, ha llegado el momento de soñar para la Juve.

lunes, 20 de abril de 2015

EL 29% DE MOURINHO

Yo, que siempre había defendido a mi amigo José, yo que siempre me puse de su parte en los debates sobre el resultadismo y que siempre rechacé la idea de que el juego de Mou era el antifutbol, ahora empiezo a ver las cosas con otra perspectiva. Un número tal como el 29 me ha hecho plantearme muchas cosas, por suerte solo cosas intrascendentes como el futbol.
Este 29% que se menciona en el título proviene de la posesión que tuvo el Chelsea en el último partido de PL ante el Manchester United. Los blues ganaron, eso sí, y con ello han certificado más si se podía el campeonato liguera de Inglaterra, pero... ¿puede un líder hacer tan grotesco papel en un encuentro disputado en su propio feudo?
Una parte de mí, la que estos últimos años me hablaba al oído cuando sonaban críticas a Mourinho me dice que sí, que "¿por qué no?", pues la posesión no gana partidos. Es más, después del choque preferiría haber sido hincha del Chelsea que no del United, al fin y al cabo, lo que a uno satisface es ganar trofeos, y eso se consigue con puntos, con victorias y no con buen juego. Es más, si me dan a elegir ser campeón de la Liga de Campeones o tener el juego más deslumbrante de Europa me quedo con lo primero sin lugar a duda. Y es que de hecho, jugar a defender solo acaba siendo una de los millones de tácticas que existen en este deporte, y es tan lícita como cualquier otra. Se zanja el tema pues, Mourinho hizo bien regalando el balón a un United que no supo marcar gol delante de un Chelsea que defendió de maravilla su arco.
Pero por otra parte, algo dentro de mí me dice que eso no está bien. Me lo dice aquel yo que vio el partido frente al PSG. Un París con diez fue capaz de acabar con un Chelsea que le perdonó la vida cuando los franceses estaban moribundos. Fuera de Europa amigo José, quisiste asegurar y "quien no arriesga no gana" dice el refrán. Así que, como entrenador de uno de los clubs más grandes del planeta y como futuro campeón de la Premier League, el sábado deberías haber jugado como un líder tan consolidado como tú juega, sin miedo a ningún equipo, sin regalarle la posesión, en definitiva, queriendo ser el mejor. Porque este fin de semana no pasó, pero no sería la primera vez que por intentar amarrar algo con lo justo acabas perdiendo todo. Sábado pasado te retrataste amigo: un club grande y ,es más, un entrenador como tú no puede dar esa imagen. Es algo que se te exige.
Al final, dándole vueltas me he dado cuenta de las diferencias entre estos dos egos, por decirlo de alguna manera. Mi primera yo defiende a Mourinho, o más bien le defendía antes. Le defendía cuando tenía que pelear una Liga contra el mejor Barça de la historia o cuando se enfrontaba a un arrollador Bayern con cuatro jugadores con más corazón que clase que vestían la camiseta del Inter. Lo defendía cuando el Oporto demostró al mundo que se puede ganar siendo pequeño. Pero eso ya no vale; amigo Mou, hoy por hoy tienes una de las mejores plantillas del mundo, y la mejor en tu campeonato nacional, y eso te obliga a salir a dominar todos los partidos. ¿Y sabes porqué? Porque puedes. Hay que cambiar el chip, José, porque es verdad que los títulos son los que prevalecen, pero cuando estos no llegan, lo que te salva es tu juego. Y cuando no lleguen, la gente se pondrá en tu contra y volverás a salir por la puerta de atrás como ya te ha pasado alguna vez. Avisado quedas. No queremos ver otro 29%.


Cuidado José, porque "el que no arriesga, no gana".

domingo, 12 de abril de 2015

COMO APROVECHAR EL SER MEDIOCRE

Marouane Fellaini no le debe gustar la música clásica. No tiene cara beber un té a las cinco aunque desde hace años viva en Inglaterra. Y yo, a Marouane, no me lo imagino vestido con un cuello alto al más puro estilo Guardiola y unas gafapasta en un concierto de algún grupo indie-folk en una pequeña sala hipster de Manchester. El amigo Fellaini tiene pinta de tipo duro, un "bad boy" digamos. Su indescriptible melena afro inimaginable en la cabeza de cualquier otro belga y sus pobladas cejas dejan entrever que a este buen hombre le gusta la cerveza, el buen whisky y el rock de los setenta. Aun así, ya saben que no se puede juzgar a nadie por su apariencia, y yo no lo haré más de lo que ya lo he hecho. Si hay que juzgar a Marouane es por su atípica forma de jugar al futbol.
En los tiempos que corren, donde se alaba el futbol de toque y cada vez más se crítica la vieja táctica del resultadismo, el belga del United vive en un mundo a parte, pues quizás él, personalmente, no es como parece, pero su futbol y su fisionomía encajan perfectamente. No le pidas que te devuelva una pared en un palmo de terreno, ni que te cruce el campo con un pase de sesenta metros con precisión milimétrica, tampoco le reclames que drible en la frontal y le de rosca al balón colocandolo lejos del portero. Eso no. Ahora,  si hay que irse a pelear por un melón que ha despejado tu central e intentar bajarlo al piso o rebentar una pelota muerta a diez metros del meta, tu hombre es Fellaini.
Al chaval a parte, le va el mambo. Le va el ataque. Sí, ya hemos visto jugadores de su envergadura y condiciones jugando de medio centro defensivo o de central haciendo de corta fuegos y corriendo arriba y abajo incansablemente, pero él decidió ser media punta. "¿Por qué no?" Pensaría. Llegó al United como último recurso tras los fracasos del club para traer a un organizador con clase, y Moyes le intentó vender a Old Trafford gato por liebre, o más bien toro por liebre si se permite el símil. La horrorosa temporada del ex-toffee asustó tanto a los aficionados de los Red Devils que lo quisieron enviar tan o más lejos que el mismo Moyes. Pero se quedó. Y se quedó en el banquillo. Porque un año más el ManU volvió a fichar a jugadores TOP para devolver al equipo a la lucha por el título. Y tras un inicio de temporada donde nadie quería verle ni acercarse al balón, los diablos rojos se vieron hundidos en la tabla y sin ningún tipo de esquema táctico claro.
A falta de resultados, Fellaini empezó a entrar en el equipo y ya no salió de ahí. Tiene mérito jugar en posición de ataque en un equipo con gente como Di María, Van Persie, Rooney o Falcao entre otros. De todos los magos que tiene el United, Van Gaal ha decidido dejar jugar de media punta al tipo alto con entrecejo y de tosco juego. Y si juega, es porque se lo ha ganado. El equipo está en una muy buen racha desde que Marouane juega por detrás del punta y el juego del equipo se ha adaptado a él. El chico no intenta jugar bonito ni dar espectáculo, él se centra en lo suyo: bajar balones, crear segundas jugadas, correr, chutar fuerte cuando tiene la ocasión y si hay que hacer un tackle, se arremanga los pantalones y se lanza por la pelota sin miedo.
Quizás Fellaini no sea una estrella del futbol, quizás no sea el mejor con el balón en los pies. Quizás su juego puede parecer hasta algo mediocre comparado con el de sus compañeros. Pero la realidad es que el que juega, y el que gana, en el United ahora es él. La cuestión es saber aprovechar el hecho de ser mediocre. Pues porque Fellaini posiblemente es el mejor jugador mediocre de todo el mundo actualmente y eso al fin y al cabo es ser el mejor en algo, aunque cada día se eché suavizante y acondicionador "rizos perfectos" mientras escucha Ed Sheeran después de depilarse el pecho.

Fellaini con cara de "mucho toque pero os he vuelto a salvar el culo".

miércoles, 25 de marzo de 2015

DI MARÍA Y FALCAO, CON LA PUERTA ENTREABIERTA

Este artículo fue publicado el lunes 23/3/2015 en www.elotropartido.com, allí podrás encontrar más opiniones mías y de otros colaboradores a parte de crónicas, resúmenes y todo tipo de información deportiva. ¡No olvides visitarnos!

Ayer, el United de Van Gaal se jugaba una posición para Liga de Campeones. Perder el partido frente el Liverpool significaba perder la cuarta posición, significaba perder el billete a la mayor competición europea, significaba arruinar la temporada. Así pues, los red devils estaban frenteuno de los partidos más importantes de la temporada. Y a parte de todo esto, la clásica rivalidad entre los dos equipos añadía más relevancia al encuentro.
Llegaban las horas previas al partido, y se conocían los onces de los dos equipos. Siendo sorpresa o simplemente algo esperado, en el equipo de salida de Van Gaal no figuraba ni Radamel Falcao ni Di María. Dos de los jugadores llamados a ser buques insignia de este nuevo United empezaban en la banca el partido que iba a determinar gran parte de la temporada. El Manchester ganó, se afianzó en la cuarta plaza y los dos jugadores antes mencionados salieron al campo en la segunda parte, sin casi aportar nada al conjunto. El partido de ayer dijo mucho sobre la situación de estos dos jugadores, pero realmente, aunque parece que estén sumergidos en un mismo problema, los dos jugadores viven realidades muy distintas.
Ángel Di María lleva el número siete. Poco más hace falta decir. El argentino fue la gran inversión del equipo inglés el verano pasado; desembolsó 80 millones para traerse al velocísimo extremo del Madrid. Su inicio fue bastante correcto. Con el peso del dorsal en la espalda empezó jugando como interior y ayudando en la creación del juego, donde los red devils sufrían más. Parecía que estaba destinado a ser el nuevo ídolo de masas en la ciudad inglesa, pero sus apariciones han ido de más a menos y en los últimos meses ha dejado de ser un prometedor fichaje para volverse carne de banquillo. Parece que Louis cuenta más con otro tipo de jugadores como Carrick o Fellaini y Ángel, quien parecía tener derecho indiscutible a estar en el once, ha pasado a ser uno más. Suenan rumores en la prensa inglesa de su posible marcha, pero realmente creo que el argentino sí que puede aportar cosas con su juego al equipo. Prescindir de un jugón como él podría ser un fallo del cual arrepentirse la temporada que viene cuando anden por Europa. El Fideo es un estilo de jugador del cual el Untied carece y su venta sería una pérdida de posibilidades para el técnico holandés.
Por otra parte, Radamel Falcao llegó en calidad de cedido en las últimas horas del mercado en uno de los movimientos más extraños que se recuerdan en Inglaterra. El colombiano aterrizó en un club que contaba con los servicios de Van Persie y Rooney, dos atacantes hechos y derechos que se conocen como la palma de la mano la Premier, un factor que parece ser fundamental para triunfar en Inglaterra. Tuvo oportunidades, marcó goles, pero cuando parecía que empezaba a despegar, Radamel se lesionó. Robin y Wayne fueron piezas fundamentales del United durante la baja del tigre y obviamente, a su vuelta, no pudo ganarse un lugar en el once inicial frente a estos dos colosos de las porterías inglesas. Pero el punto de inflexión del caso Falcao ha sido su poca presencia en el once tras la lesión de Van Persie. Van Gaal prefiere jugar con solo un punta antes de dar minutos a Falcao. El colombiano, pese a su innegable talento, parece que no va a tener sitio en este equipo así que personalmente opino que lo mejor para él y para el club será buscarle una salida en verano, donde el jugador tenga la titularidad asegurada y se vuelva un jugador franquicia. La pregunta será si Falcao aceptará ir a un equipo más débil para asegurarse la titularidad o volverá a fichar por un club donde sea uno más. Desde que se fue del Atlético, Falcao no ha vuelto a tener regularidad, y ahora mismo, es lo que necesita. 
Así pues, parece que la marcha del tigre Falcao es mucho más clara que la de Ángel Di María, aunque no se puede asegurar nada pues, un factor que no se ha tenido en cuenta es un posible cambio en el banquillo, la cual cosa dejaría todo lo escrito en un mero supuesto y abriría las puertas a nuevas posibilidades para los dos jugadores.

El futuro de Di María y Falcao es totalmente incierto ahora mismo.