"Yo no vine por las asistencias. Yo
vine por los goles." Curiosa frase viendo de la boca que sale. De un
hombre que lleva 0 goles en 6 partidos ligueros. Y a la vez un hombre que es delantero. Y
a la vez que lleva 5 asistencias en dicha competición. Pero más curioso si cabe
es la sensación que provoca tal jugador en el campo. En el campo y en la
prensa. Porque sabiendo lo que conlleva leer un diario deportivo en este país, tanto de la
capital como de Barcelona mismo, extraña que periodistas tanto de su bando como
del contrario no le salten al cuello tratándose de él, del Bota de Oro de la
temporada pasado, tratándose de Luís Suárez.
Pues se ve que la cosa no acaba aquí, que
si ya es difícil evitar críticas por parte de los tabloides, también se salva
de las que provienen de la siempre exigente e inconformista parroquia barcelonista, de las de
la grada del Camp Nou. Y no solo eso, sino que recibe hasta halagos.
Algo tiene que hacer diferente este
chico, cuando tantos jugadores se les ha pedido ese "rendimiento
inmediato" que tanto está ahora de moda y a él, se le permita llevar una
racha de más de 500 minutos sin marcar un gol, siendo titular, y seguir contando con la confianza del mister. Y más contando el precio al que
vino, que no fue poco.
Sabiendo que la exigencia del barcelonismo seguro que sigue siendo la misma que se
impacientaba y se irritaba con los errores de la ya famosa maldición de los diferentes nueves que han pasado por can Barça,
solo me queda suponer que estas oportunidades extra que se le está dando son a
causa de dos factores. El primero, sus números, los cuales han sido siempre
sobresalientes y que a todos aquellos que le hayan visto jugar las últimas
campañas con la camiseta del Liverpool les siguen impresionando. Y el segundo
es su juego, los detalles que deja en el campo. Esa sensación que deja tras
cada pase, tras cada jugada, tras cada partido, esa sensación de que su adaptación llegará, y que
cada vez está más cerca. Cosa que con los anteriores delanteros no sucedía, Y es
que cualquier persona en cualquier empleo necesita un periodo de adaptación,
y parece que sin saber porque, le estamos dando
todos al charrúa ese beneficio de la duda que nos negamos a dar a otros
jugadores. Las sensaciones que transmite son diferentes a las que pudieron
transmitir algunos de los malos fichajes que hizo el equipo blaugrana en años
pasados, y todos lo notamos.
Allí está Luís, esperando
cada partido para marcar gol. No lo oculta, sabe que su faena es esa, y por
tanto sabe que no la está llevando a cabo. Eso no lo esconde, y eso le honra.
Ahora, está ya deseando a que salga esa bola extra, que para él es cada partido
que vuelve a jugar para demostrar todo lo que sabe hacer, para que esos números
que tanto nos impresionan sigan creciendo para dejar de impresionar y empezar a
ilusionar.
