miércoles, 2 de septiembre de 2015

LA AVARICIA ROMPIÓ EL TRATO

Si buscan varias entradas atrás en este blog, leerán una de cuando se abrió el mercado dando por hecho el traspaso de De Gea al Real Madrid, y ayer, 2 de setiembre, el portero español seguía perteneciendo al United. ¿Que les voy a contar sobre algo que ya se ha dicho todo? Pasaban los días de verano y tanto diarios como programas deportivos hablaban de ello como algo cerrado. Y hasta yo me lo creí a la hora de escribir el artículo antes mencionado. La cuestión es que hace un par de días se cerró el mercado y no se llegó a tiempo a certificar un acuerdo que ya estaba pactado. Y cuando el mercado se clausuró definitivamente simplemente empezó la búsqueda de culpables; responsables de este fracaso tan sonado entre dos clubes de tal nivel como son el Real Madrid y el Manchester United.
Se han buscado las causas de este estrepitoso fallo en las medidas burocráticas, en enviar papeles a las 23:59, en perder otros faxes o en problemas al inscribir la transacción, pero si hay que encontrar la raíz del problema, ésta se encuentra en la tardanza del inicio de las negociaciones. Llegados a este punto, encontramos como posible primer responsable al bueno de Van Gaal: el holandés, con su cara de pocos amigos, ha sido criticado durante todo el verano por no querer vender a David, algo que yo veo lógico. En su día dijo algo así como: "nosotros estamos comprando jugadores a precio de oro, y queremos vender los nuestros igual. David ha sido el mejor jugador del equipo en estos dos últimos años". Que le lluevan las críticas que quieran, pero Louis no dice nada descabellado.
El Real Madrid quiere fichar a De Gea, perfecto. De Gea quiere fichar por el Madrid, mejor aun. Pero ese no es motivo para que el Manchester REGALE a su portero. Un portero que se encuentra sin duda entre los cinco mejores del mundo como mínimo. Florentino se lo quiso llevar por 20 o 25 kilos y pretendía que el United aceptase la oferta viéndose acorralado por la posibilidad de que David se marchara al año siguiente de gratis, pero el equipo inglés no quiso aceptar la oferta, decisión totalmente legítima, defendiendo sus intereses. Entonces desde España se utilizó la figura del "ogro" Van Gaal como aquella persona que, a parte de no dejar jugar a De Gea, no lo dejaba marcharse.
Lo de no dejarle jugar puede levantar ciertas quejas sí, pero volvamos a lo mismo: el holandés se preocupaba por sus intereses. Y estos pasaban por la obligación de tener un plan de reserva para la posible marcha del internacional español. Quizás no fuera lo correcto, pero como mínimo razonable sí que lo es.
Conclusión: negociaciones bloqueadas. El Madrid esperó que la presión que ejerciera De Gea acabara con la paciencia del club y aceptaran la oferta. Al ver que no fue así, al final, se añadió a Keylor Navas en la operación. No sé si eso sucedió el mismo 31 de agosto o es que ese día el United aceptó negociar, la conclusión es que si De Gea no es hoy día jugador del Real Madrid es porque el club blanco no quiso. Porque Florentino sabía la solución, y la solución era poner más dinero. Si fue capaz de pagar 100 millones por Bale, ¿por qué no 40 por David? O 50, ¿que más da? Si está claro que el jugador vale ese precio, era el mejor portero posible para los blancos. En vez de esperar al último día para acusar a Woodward y compañía de que tardaron demasiado en aceptar la oferta, ¿por qué no el 15 de agosto puso más millones sobre la mesa y zanjaba el tema? Florentino, el Florentino que nosotros conocemos, pecó. Y pecó de tacaño. Adjetivo que hace tan siquiera un mes nos sonaba imposible atribuírselo.

De Gea se queda. Por ahora.

domingo, 23 de agosto de 2015

GAZPACHO, UN TERREMOTO Y RONALDINHO

Aprovechando que este fin de semana regresa la Liga, repasaremos uno de los partidos de las primeras jornadas ligueras más sonado de los últimos años. Se trata de un Barça- Sevilla, el cual se vio afectado por diversos factores que lo hicieron especial.
Aquél miércoles 3 de setiembre de 2003 se enfrontaron Barcelona y Sevilla en el Camp Nou, con la peculiaridad de ser el primer partido de la historia de la Liga española en disputarse por la madrugada. Este curioso hecho sucedió a causa del no entendimiento entre los dos clubes a la hora de programar el partido. El club catalán pidió al Sevilla que avanzara su partido del fin de semana anterior a sábado para así poder disputar el choque contra los culés en martes y que entonces, los jugadores internacionales del club de la ciudad condal, que tenían compromisos con sus selecciones dos días después, pudieran estar disponibles para Rikjaard. Los andaluces se negaron y, la única forma que encontró la junta del recién electo Joan Laporta fue colocar el encuentro ese mismo miércoles, pero a las 00:05 horas, dando así los dos días de descanso reglamentario a la plantilla sevillista y permitiendo a un grupo de internacionales blaugranas poder jugar.
Obviamente, el horario decidido no parecía nada atractivo para las televisiones y menos para los que pensaban ir al campo. El conjunto blaugrana solucionó ese problema con una táctica que sería usada en otras ocasiones posteriormente: se repartieron entre los asistentes vasos de gazpacho, la típica bebida andaluza, durante el encuentro de forma gratuita. Aunque al final ninguna cadena quiso emitir el partido, la respuesta de los socios fue realmente buena y se llegó a los 80.236 espectadores.
Futbolísticamente hablando, el Barça salió con Víctor Valdés bajo palos, Puyol, Márquez, Andersson y Óscar López en la zaga, Gerard, Xavi, Quaresma, Ronaldinho, Luis Enrique y Sergio García. Y es que aun con los cambios en los horarios, seguían faltando muchos jugadores de la plantilla, sobretodo notables las bajas de los holandeses De Boer, Reiziger, Overmars o Kluivert. Por su parte, el Sevilla alineó a Notario, Daniel Alves, Javi Navarro, Pablo Alfaro, David; Martí, Casquero, Gallardo, Baptista, Reyes y Darío Silva.
El conjunto andaluz dominó fácilmente a un Barça que todavía andaba  buscando un estilo y con claras señales de falta ritmo. El gol sevillano llegaría de los pies de un joven Jose Antonio Reyes, de veinte años, que transformaría un claro penal. A partir de ahí, los culés irían a rastras de los visitantes, intentando crear juego pero sin conseguirlo, también a causa del gran número de canteranos que debutaban ese día.


Luis Enrique y Javi Navarro en plena trifulca.
Gerard y Dario Silva luchando por un balón.




















El partido se calentó rápidamente. Curiosamente Ricardo Quaresma se las vería con un joven lateral brasileño también recién llegado a la Liga como él: en cierto momento del partido el portugués le propinaría un soberbio codazo a un tal Dani (por entonces Daniel) Alves, que se lanzaría al campo quejándose fogosamente y con razón de una acción que el árbitro no amonestó. Cosas del futbol, el estadio se lanzó sobre el jugador recriminándole su teatralidad. Más tarde se crearía otra curiosa trifulca entre el actual mister culé, Luis Enrique, y los dos centrales sevillanos, Pablo Alfaro y Javi Navarro, que acabaría con todos agarrándose del cuello y mirándose con ojos rabiosos. Paradójicamente, nadie sería expulsado esa madrugada.
Era el primer partido en el Camp Nou de Ronaldinho. Se veía en cada balón que tocaba que era un jugador especial aunque, posiblemente, ningún culé de allí se imaginaria cuanto de especial sería aquel chico para el club.
El momento del partido llegó en el 58', cuando tras un ataque del Sevilla, un Victor Valdés aun con melenas y que por entonces ya había disfrutado de la confianza de su antiguo entrenador, Van Gaal, trataría de coger por sorpresa a la zaga del Sevilla y sacaría con la mano hasta la posición de Ronnie, que se encontraba en el flanco izquierdo a la altura del centro del campo y con mucho terreno por delante. Tras recibir corrió dirección a la portería de Notario, regateando con sencillos gestos a dos hombres del Sevilla, levantó la cabeza a unos 30 metros del arco y endosó un zapatazo que tenía un rumbo tele-dirigido hacía la escuadra. Disparo durísimo, con folla seca, que a parte, golpeo violentamente en el larguero y se coló dentro de la meta de Notario. Locura. El brasileño salió corriendo hacia una grada que acababa de revivir, que no se creía lo que acababa de ver. Fue el sello de presentación del Gaucho a la que posteriomente sería SU afición.


Bombazo de Ronnie.
Lo que realmente fue curioso de ese gol lo supimos más tarde. Al levantarnos el día siguiente aun con sueño por la madrugada futbolística que había acabado con 1-1, se pudo observar en los telediarios que según el Observatori Fabra de Barcelona, a la misma hora que Ronaldinho marcó, se detectó un pequeño movimiento sísmico con epicentro en el Camp Nou. Ronnie había provocado un terremoto. La felicidad de la grada se había quedado grabada en el sismógrafo. Tantos goles marcados en el Nou Camp, tantas celebraciones, tantas locuras vistas y celebradas con el estadio a rebosar, pero solo aquél brasileño de la sonrisa incansable y de los símbolos surferos hizo temblar la capital.
Ese Barça acabaría siendo campeón de Europa tres años después y de sus cenizas nacería el mejor equipo de la historia, el del sextete, el que aun nadie ha podido igualar. Quizás ese terremoto fue donde empezó todo, o allí, o en la sonrisa de Ronnie.

domingo, 21 de junio de 2015

LA EUROCOPA DE FRANCIA BAJO PALOS

El año que viene se celebra la Eurocopa en tierras francesas en la cual en algunas porterías, posiblemente, tendrá lugar un cambio generacional importante de las principales selecciones del viejo continente. Aquí están analizadas al detalle:

Italia
La azzura se mantiene a la espera de la retirada del mítico Gigi Buffon. Mientras, esperando en la cola se sitúan tres porteros: uno consolidado en la portería de la Lazio como Marchetti, y los otros dos ,con la ventaja de la juventud respecto el anterior, son Bardi y Perin(23 y 22 años ).Estos dos tienen un perfil parecido entre ellos, no mucha altura pero una agilidad felina destacable.

Francia e Inglaterra 
Francia, la anfitriona de la Eurocopa, y la selección Inglesa, son casos similares: gozan de porteros en edad clave para llegar al alto rendimiento. Los galos tienen al spur, Hugo Lloris, seguro y relevante en los resultados de los partidos, y los británicos disponen de un Joe Hart que sigue padeciendo de irregularidad en la Premier, pero que es capaz de bordar grandes actuaciones en partidos destacados.

Hugo Lloris ha completado una gran temporada y se ha revalorizado en la Premier, levantando el interés del United.

Portugal
Portugal es de las pocas que no tiene un firme candidato a la portería, ya que gracias a las maravillosas actuaciones del portero del O.Lyon, Anthony Lopes (de lo mejor de la Ligue 1 este año) y la bajada de rendimiento de Beto han provocado un debate respeto la titularidad en la portería, que por ahora parece ocupar Rui Patrício.

Holanda
La naranja mecánica dispone de Cilessen, portero asentado en el Ajax, que trabaja con la competencia de Vorm ,suplente de Lloris todo el año en el Tottenham y por tanto con poco rodaje, y Krul, un experto para penales como vimos en Brasil. Aun así, Cilessen aun goza de mucho margen de mejora y deberá madurar futbolísticamente (26 años) para garantizar su puesto en la portería de Holanda durante los próximos años.

Alemania
La escuela alemana de porteros está dando un rendimiento muy destacado. Con el cambio de política de los clubes de crear filiales y futbol base obligatoriamente, han sacado varias "maquinas de parar" en un breve periodo de tiempo. El candidato seguro a la Eurocopa es el 3r mejor jugador del mundo según la votación del Balón de Oro, Manuel Neuer, destacado en todas las facetas propias y hasta impropias de un portero como la de jugar de "Portero-Líbero" en el Bayern. Llaman a la puerta de la Mannschaft dos jóvenes: uno portero de los mejores clubes del mundo como el Barcelona, Ter Stegen, que ha realizado grandes actuaciones en las competiciones del KO, y el otro un portero que aunque tenga solo 23 años, está ganandose la confianza de la hinchada del Bayer Leverkusen, Brad Leno.

Neuer, consolidado por el momento bajo palos alemanes, prevé competencia en un futuro próximo.
España 
La selección Española tiene un candidato consolidado para 2016 como es De Gea, un portero que cualquier equipo desearía tener en su plantel. Ágil y seguro, con cualidades innatas, durante su estancia en el Manchester United ha madurado y ha ganado autoridad en su zaga. La posición de portero en esta selección parece que dependerá mucho del entrenador, pues aunque Iker Casillas ha sido centro de críticas durante estos últimos meses, Del Bosque le mantuvo  en los partidos importantes de clasificación en vez de buscar otras soluciones como podrían ser Sergio Rico, Asenjo, Kiko Casilla o el propio De Gea, que apunta acabar la "transición dulce" que mencionó el seleccionador en la cita de Francia.

Bélgica 
También incluyo en este pack la selección Belga, que ha emergido gracias a una generación de futbolistas relevantes en muchos grandes de Europa como De Bruyne, Kompany o Hazard entre muchos.Pero uno de los sellos de identidad de esta plantilla se encuentra bajo los palos: Thibaut Courtois, un portero de 2 metros con agilidad impropia de alguien tan alto, veloz y con grandes reflejos se perfila como uno de los mejores porteros del futuro, sino lo es ya. Tiene la titularidad asegurada y si Bélgica quiere pelear por algo grande en Francia, Courtois deberá mostrar su gran talento delante de los mejores delanteros del continente.

Thibaut Courtois se encuentra, gracias a estos dos últimos años, entre los mejores metas del mundo.

@albertdg97

miércoles, 10 de junio de 2015

BARCELONA Y SU LUCHA CONTRA EL TIEMPO

El tiempo y su efecto omnipotente se llevan por delante a todo aquél que decida anclarse a un presente que mañana será pasado. El afán de alargar los momentos de júbilo para intentar hacerlos eternos solo provoca un paso más efímero de estos. Para triunfar hay que seguir las reglas que marcan las agujas del reloj, el propio calendario y ni cuando esto sucede no se asegura la victoria, pero si te da la posibilidad de ella. Y si esa posibilidad existe, ya no dependes del tiempo para alcanzar tus objetivos, y el Barcelona, los ha conseguido alcanzar.
El pasado atrapaba a la ciudad condal cuando el balón rodaba en el Camp Nou, cualquier movimiento hacia adelante era un simple paso en falso que daba la sensación de alejarse del camino estable y obligaba a recular a lo seguro. Intentar alcanzar los éxitos que un día se consiguieron usando los mismos métodos que en años pasados es una dócil estrategia que obvia el paso del tiempo y intenta hacer redundante la evolución del resto del mundo. Cualquiera que no valore en su posible ecuación tal variable tiene las de perder. Por suerte el club, el equipo, ha sabido arrancarse ese lastre que llevaba colgado en el cuello, soltarse de la estaca que le clavaba al 2009 y aceptar que aunque llegaron a ser los mejores del planeta, nunca pudieron  ni podrán derrotar a Cronos.
Puede parecer que el cambio del que se habla no ha sido de tal magnitud, pues lo que hoy vemos de azulgrana en los campos de Europa no dista tanto de lo que un día vimos. Pero no es así. La genética intrínseca de este Barça es radicalmente opuesta a la que vimos a las órdenes de Pep: la responsabilidad y la determinación que antes centrábamos en el banquillo se ha esparcido entre los jugadores dejando a Luis Enrique como un trabajador más dentro del vestuario y no como un visionario. Sin querer criticar a nadie, de verdad. Además, el centro de gravedad del terreno de juego se desplazo de la medular a la delantera, dejando como única conexión a la piedra angular que une todo lo que significa el Barça de hoy y de ayer: Leo.
El Barcelona ha vuelto al que fue su punto de partida, el triplete, pero no sin antes soltarse de lo que le aseguraba la estabilidad y dar dos pasos hacía lo incierto. Y aunque el primer paso casi les hundió en lo oscuro allá por enero, lo cierto es que Lucho fue lo suficientemente valiente para no girarse y retroceder, sino avanzar. Eso sí, él solo no lo habría conseguido, la piña hizo la fuerza. 
Así pues, los culés vuelven a estar en la cima tal como una vez estuvieron. Pero ya es bien sabido que lo difícil no es llegar, sino mantenerse, quedarse. Y eso no se consigue quedándose donde se está, eso se logra volviendo a bajar a pie por tu propia voluntad para volver a tener la ambición que un día te llevó allí, y así demostrar al propio tiempo que aceptas su reto permanente.

El Barcelona volvió a la cima

jueves, 21 de mayo de 2015

CAMBIO DE AIRES

A día de hoy, parece que lo de De Gea está hecho ya. Un secreto a voces más en el mundo del futbol. David desea volver a su ciudad, Madrid, sin importar los colores a los que vestir. Es una decisión que puedo entender, pues al final el futbol no deja de ser un trabajo para los futbolistas, y todo el mundo prefiere trabajar a dos manzanas de casa que no en unas isluchas frías y donde siempre llueve.
De Gea se fue de Madrid como una promesa y volverá, supuestamente, hecho una estrella del nivel mundial. Yo, personalmente, siempre me he rendido a sus pies. He tenido la suerte de ver muchos partidos del madrileño en Premier estos dos últimos años y estoy seguro que es el portero que más puntos ha ganado de toda la liga, aunque Van Gaal no crea eso.
En la cena de temporada del Manchester United, este fin de semana pasado, el guardameta fue otra vez premiado como mejor jugador de la temporada, por segundo año consecutivo, y un Van Gaal metido un poco en el papel de showman de la noche, le pidió indirectamente que se quedara y aceptó lo importante que es para el equipo su participación. Además de añadir que se siente orgulloso de él. Pero la cara de David y una tímida contestación echando balones fuera, lo mejor que se le da hacer, parecía ser la sentencia de su decisión. De Gea vestirá de blanco.
Pero ahora te pregunto, David: ¿estas seguro de que quieres volver a Madrid? Es verdad que es tu casa, que es tu familia, tu lugar. Pero, tal y como está el patio hoy en día, donde en cada diario deportivo se habla de jugadores cansados de la presión por parte de la prensa, de la ya vista huida tanto de Pep como de Mou  por culpa de los medios y de la presión que ejercen en este país sobre un personaje deportivo... ¿Quieres meterte en medio de este fregado? Porque encima, vienes a ocupar un lugar que en las últimas temporadas ha estado calentito: la portería del Real Madrid. Sino pregúntaselo a Diego López. Tanta gente que se marcha y que reconoce la tranquilidad con la que vive sin el agobio de los medios y tú quieres ser el salmón que nada a contracorriente y coger el puente aéreo que une las islas británicas con España en el sentido contrario, dejando atrás un club histórico como el Manchester, una afición y unos compañeros que te idolatran y te piden de rodillas que te quedes para llegar a tu ciudad, sí, pero al club rival del que procedías y meterte en el barullo de la portería blanca con Casillas ahí aun sin saber que deparará el futuro.
Está claro que quien no toma decisiones arriesgadas no gana, que en la vida de un futbolista uno no puede acomodarse y que tiene que aceptar nuevos retos. A parte de que es sabido por todos que en el Madrid tendrás más opciones de luchar por títulos, claro está. Solo espero que antes de tomar tu decisión, si es que no la tienes ya tomada, pienses no solo en los pros de volver a tu ciudad, sino también en los contras, no solo de volver, sino también de irte de Manchester.

De Gea cambiará de aires

jueves, 14 de mayo de 2015

EL DÍA EN QUE MORATA CASI EMULA A MORIENTES

Ayer Morata emuló a otro ex-jugador blanco que, como él, eliminó a su antiguo equipo de la Liga de Campeones en una de las pesadillas que suele rondar la cabeza de los merengues cuando no pueden dormir y que hasta hizo crear la llamada cláusula del miedo. Ayer Morata emuló a Fernando Morientes.
Pero pongámonos un poco en situación: corría el año 2004 y el Madrid de los galácticos, y también de un tal Queiroz, se enfrontaba en cuartos a un humilde Mónaco que estaba siendo la revelación del torneo. En las filas del equipo francés jugaba Fernando Morientes, cedido por el club blanco a causa de los pocos minutos de los que disfrutaba tras la llegada de Ronaldo a la capital española. Parecía un mero trámite para un equipo que aspiraba a ganar su décima orejona ya por entonces. Aquel Mónaco, estaba repleto de estrellas, aunque nadie lo sabía por entonces. Además de Morientes, en sus filas se encontraban jugadores como Prso, Evra (que curiosamente jugó el partido de ayer), Adebayor o el gran Ludovic Giuly. Aun así, en la ida, disputada en el Bernabéu, el conjunto blanco ganó con una comodidad relativa:4-2. El Moro marcó un gol, y la eliminatoria volaba a Francia casi sentenciada, y lo estuvo más cuando, en el partido de vuelta, Raúl marcaba en la primera parte y obligaba a los monegascos a anotar tres tantos para pasar a la siguiente ronda. Y aunque parezca increíble, lo consiguieron. Es verdad que no fue solo Morientes quien eliminó al que era aun su equipo, pues el capitán Giuly marcó dos de los tres goles, incluido el tercero, que hizo llegar a la locura al Louis II, pero el gran cabezazo de Fernando quedaría marcado en la historia como la respuesta de un jugador al club que no lo quiso valorar, tal y como quedó marcado ayer el gol de Morata. Eso sí, Morientes celebró el gol sin cortarse ni un pelo, no como Álvaro.

El Moro celebrando el tanto que ajustaba el marcador en aquél partido de 2004
Realmente hay diferencias entre los dos casos, pues el Moro era un delantero afianzado ya en el club, presente en las tres últimas Ligas de Campeones ganadas por los blancos y con protagonismo en alguna de ellas, y Morata, cuando se marchó, era un chaval joven con mucho a demostrar y que necesitaba minutos, pero el equipo no se los podía dar. Morientes, al estar solamente cedido, volvió al club en 2004, pero obviamente ya nunca fue lo mismo, pues había sido el verdugo de su propio equipo. El de Cáceres se marcharía a mitad de temporada al Liverpool. Por su parte, no sabemos si Morata va a volver, la lógica nos dice que no lo hará, pero quien sabe.
Aunque parezcan dos casos iguales, tienen sus diferencias, lo hemos visto, y personalmente creo que esta vez, Florentino no tiene la culpa de vender a una promesa, o más bien, la culpa de que el Madrid no haya llegado a la final no es de la decisión de vender a Morata. Me explico. Puedo entender la marcha de Morata el verano pasado en busca de unos minutos, pues estaba claro que el Madrid no se los podía proporcionar. Poco podía hacer Floren para satisfacer a Álvaro con la BBC por delante de él, pero el caso Morientes fue distinto, pues el chico fue remplazado por uno de los galácticos y se le restó la importancia que tenía en aquella plantilla a cambio de un jugador con más nombre. Por tanto, Morata casi emuló a Morientes, y aunque hoy pueda parecer mucho más doloroso el gol de ayer que el de 2004, la historia de Fernando se lleva la palma en la lista de ex-merengues que marcan a su propio club sin ninguna duda. Así que él sí que tenía razones para celebrar el gol.

Morata, cabizbajo, tras marcar el gol que eliminaba a su equipo